Hace solamente una semana, Bernard Tomic alzaba un título Challenger por vez primera en ocho años. Ahora , el australiano ha podido confirmar que aquello no fue una casualidad. El exnúmero 17 de todo el mundo comenzó en el ATP 250 de Los Cabos con una contundente victoria en 47 minutos por 6-0 y 6-1 sobre el mexicano Álex Hernández, logrando además de esto su primer triunfo en un cuadro final ATP desde junio del año pasado.

La historia consigue todavía más tintes surrealistas porque Tomic ni siquiera debía disputar el cuadro principal. El australiano se retiró antes de jugar el encuentro definitivo de la etapa previa aduciendo inconvenientes gastrointestinales, pero horas después se favoreció de una baja para acceder como lucky loser, una circunstancia que volvió a dar de comer el debate sobre el presente sistema de ingreso al cuadro final.
Alén de la polémica, el desempeño del australiano fue impecable. Apenas concedió opciones a Hernández y firmó asimismo su primer triunfo en un cuadro final ATP sobre pista dura desde enero de 2021, una estadística que refleja hasta qué punto había quedado atrás en el circuito.
El triunfo tiene además importantes secuelas clasificatorias. Tomic sube provisionalmente hasta el puesto 169 del ranking ATP, acercándose cada vez más a posiciones que le dejarían regresar a desafiar a mayor regularidad en torneos del máximo nivel.
La sensación es que, después de años marcados por la irregularidad y los altibajos , el australiano vuelve a encadenar desenlaces positivos. El título Challenger de la semana pasada y este convincente estreno en Los Cabos invitan a pensar que atraviesa su mejor instante competitivo en un buen tiempo.
Su próximo desafío será de máxima exigencia. En octavos de final le espera Karen Khachanov, uno de los más importantes favoritos al título. Va a ser una espléndida prueba para medir hasta dónde llega este inesperado resurgir de un jugador cuyo talento nunca estuvo en discusión y que, a sus 33 años, semeja resuelto a redactar un nuevo capítulo en una carrera que varios daban por terminada.


