Málaga y Deportivo, 2 históricos que vuelven a Primera, firmaron tablas en la segunda jornada en un partido en el que el cuadro blanquiazul apretó más que su rival pero sólo le sirvió para firmar su primer punto, mientras que los gallegos ya suman dos empates. En un ambiente de fiesta en La Rosaleda, que volvía a vivir un partido de la élite después de 8 años de un largo caminar en Primera RFEF y en LaLiga Hypermotion, el aparato de Juanfran Funes comenzó con ánimo y circulando el balón con dinamismo.
Los blanquiazules habían dejado una aceptable impresión en su estreno en el Metropolitano, donde soportaron un periodo de tiempo terminado ante el Atlético. Con bajas esenciales como Calero, Adrián Niño y sin Larrubia en el once, los locales contaban con el empuje de una afición entregada frente a un Deportivo que aguardaba su momento a la contra con el oficio de Aubameyang, un riesgo constante , con un satélite de acompañamiento como Luismi Cruz, que se convertiría en la mejor arma de los gallegos por el centro.

Juan Cruz avisó con un tiro lejano que encontró la contestación de Leo Román, pero a los 22 minutos una conducción de Luismi Cruz habilitaba a Aubameyang y lo dejaba en un claro mano a mano con Alfonso Herrero, al que burló para marcar a placer. La noche se le torcía al Málaga, aunque ni afición ni aparato estaban por la tarea de conformarse.
El Málaga prosiguió intentándolo circulando con velocidad , pero sin encontrar profundidad , hasta que Rafita desde el lateral izquierdo estuvo mucho más listo que 2 rivales en un balón dividido y se coló en el área sin oposición. El derribo de Noubi fue claro y Alberola Rojas señalaba el punto de penalti. Chupe no fallaba en el lanzamiento y devolvía las tablas al marcador once minutos antes del reposo.
En la segunda mitad el aparato malaguista brincó resuelto a resolver con el apoyo de una grada entregada. Izan Merino fue el primero que probó fortuna con un disparo alto justo antes de que La Rosaleda solicitara penalti de Ximo Navarro sobre Joaquín. El Málaga le metía ritmo al ataque y hacía retroceder a un Deportivo poco a poco más incómodo, que no obstante aguardaba su instante a la contra. El susto lo daba


