El Betis fue un huracán ante el Lyon. Los verdiblancos impusieron una pegada mortal para tumbar al grupo francés y dejar su mejor imagen del verano. Confiable en lo defensivo y eficaz en ataque, el conjunto de Pellegrini resolvió la cita desde el balón parado antes de sentenciarla desde sus contragolpes. Todo ello con un plan aún sin llenar. Con Deossa aún en escena. Con Isco y Antony esperando su turno. Con ciertas piezas claves aún por aterrizar. La exhibición ante el Lyon, eso sí, invita al optimismo en Heliópolis.
El Betis se encontró cómodo desde el inicio. Respiró con el balón y tuvo espacios en todos y cada transición. El Lyon apretó en los primeros tres minutos antes de asentarse en un ritmo de intensidad más bajo. Seis minutos tardó Deossa en evaluar desde la lejanía la atención de Greif. El colombiano no quiere olvidar que disparar pertenece a sus virtudes. Él era de nuevo el nueve. El que Pellegrini se inventó ante la falta de otro. Por más que tenga pie y medio fuera del emprendimiento. La respuesta del Lyon llegó con un óptimo centro de Tolisso que remató sin acierto el joven Himbert.
Pellegrini solicitó ritmo y su aparato lo tuvo a partir de chispazos. Su medular, con Roca y Bernal, se encontraba mucho más diseñada para contener. Por este motivo las miradas se dirigieron a Fornals y a su aptitud de inventar. El castellonense, imprevisible , decidió diferenciarse desde el balón parado: lanzó un córner en corto para recibir nuevamente de Roca y lanzar un obsequio con rosca al área que remató con precisión Bartra.
Todo pasaba muy rápido , pero el Lyon apenas levantaba la mano. De ello se hizo cargo Facundo Bernal, siendo expeditivo en muchos de los lances de la zona media. Al grupo de Fonseca le fue irrealizable fabricar cosas en tres cuartos. Mientras que , Deossa seguía a lo suyo : recibía de espaldas, provocaba faltas, arrancaba en agilidad tras girar y convertía su papel de nueve en una buena exhibe de que quizás, sólo quizás, Pellegrini pueda tener razón. De nuevo. Y el colombiano apareció antes del descanso para rematar de cabeza otro servicio desde la esquina de Fornals. La estrategia marcaba la diferencia en La Línea.
Tras la reanudación, Valles debió preocuparse algo más. El Lyon puso un nivel mucho más de intensidad mientras miraba de reojo a su cita de previa de Champions League. Pero el Betis sostenía su comodidad , siendo confiable en su área y acelerando sus contras con más espacios. Riquelme lanzó una de ellas para conectar con Fornals, cuyo centro fue despejado por Greif antes de una pifia incomprensible de Maitland-Niles, que le obsequió el balón a Pablo García a fin de que el canterano pusiera el tercero. Su sonrisa asimismo solicita un billete al plan de Pellegrini de la 26-27.
Abde, mucho más dentro que fuera
Los cambios condicionaron el cierre. Petit se puso en punta, el joven Rica Fúnez tomó los mandos y el plan prosiguió su línea. El Lyon avanzó sin razonamientos. Sin chispa ofensiva. Sin solamente inquietar a Valles. Otra contra lanzó a Petit por la derecha a fin de que este conectara con Riquelme al espacio. El radical controló hacia dentro y ejecutó una rosca imparable ante la salida de Greif. El Localidad de La Línea era ahora una fiesta. Pellegrini sonríe. Si bien su plan aún esté a medias.


