La nueva Fórmula 1 aterrizó este fin de semana en el templo de la agilidad , en Monza, Italia, la vivienda de Ferrari y donde los motores adquieren mayor relevancia que en el resto de carreras. Y no tanto la aerodinámica. La prueba tiene especial relevancia para los «tifosi».
Entre los suyos, Kimi Antonelli, llega como líder del campeonato y, meses atrás, la afición se animó a ocupar el circuito. Pero, ojo, más que nada los más jóvenes, pues en Italia la afición clásica y de mayor edad todavía preferiría que ganara un Ferrari antes que un compatriota de el con un Mercedes… Lo malo es que su escudería decidió cambiar componentes de la unidad de capacidad y eso le forzará a salir último en la parrilla. Remontará; sin embargo , alcanzar el podio será otra historia.
El otro aliciente, como siempre , va a ser ver el desempeño de Leclerc y Hamilton, sobre todo el del inglés, que anda metido en la pelea por el título con el Ferrari, si bien todavía esté un tanto lejos. Pero, matemáticamente, sus opciones prosiguen intactas. En su favor juega la confiabilidad de Mercedes, que dejó tirados en varias ocasiones a sus rivales , Antonelli y Russell.
Este sábado, los protagonistas no fueron ninguno de ellos. El honor se lo llevaron Pierre Gasly y Alpine, que consiguieron la «pole position» de forma asombroso. Venían informando en las sesiones anteriores y la lengua francesa se marcó una gran vuelta utilizando un óptimo rebufo de un contrincante. Las novedades introducidas en Zandvoort semejan marchar y el turismo francés (aunque transporta motor Mercedes…) es hoy entre los preferidos a la victoria. El galo ahora ganó en Monza en 2020 con un AlphaTauri, justo por enfrente de Carlos Sainz. Entre los españoles, el desastre fue el denominador común. Ni el Williams ni el Aston Martin están para gracietas en esta pista donde la velocidad punta es crucial.
Mal los españoles
Alonso va a arrancar anteúltimo (su tiempo fue 2,5 segundos mucho más retardado que el primero en la Q1), por delante de su compañero y de Antonelli, al paso que Sainz, que pasó a la Q2, lo va a hacer 14º. El líder, Antonelli, todavía tiene una gran virtud respecto a Russell y Hamilton, que están empatados. Pero un mal resultado como el que se espera hoy puede suponer un recorte importante de puntos, bastante para que el joven italiano comience a sentir la presión. Quitan aún 11 carreras y puede pasar de todo en la lucha por el título.


