Y al fin , el padecimiento por el que tanto decía sufrir Xavi Pascual, terminó. Un Barça, demasiado mayor, demasiado desgastado, demasiado olvidado, y construido sin pies ni cabeza, concluyó su tercera temporada sucesiva en blanco pues en el baloncesto, como en la vida, los milagros suceden muy de vez en cuando. Más aun cuando su contrincante en la final (3-1) era un equipo sin tacha como el Valencia Basket de Pedro Martínez, que reina en la ACB por segunda vez en su historia tras el título conquistado hace nueve años en frente de un Real La capital de españa donde comenzaba a asomar un crío de apellido Doncic.
El MVP, el dominicano Jean Montero (23,8 puntos y 30,3 de valoración en esta serie), toma el relevo a los Dubljevic, San Emeterio o Rafa Martínez en el imaginario valencianista.
El Barça, por más que luchara Shengelia, ya se había dejado la vida en el primer partido de la serie con aquel triunfo en el Roig Arena que le abría la oportunidad de reconquistar al fin la Liga frente a la maltratada afición del Palau. Pero tras la clara derrota del segundo encuentro y el intento de alzamiento que a nada llegó del tercero, por el momento no hubo mucho más oxígeno este jueves para forzar el quinto.
Con una rotación tan corta que impide sostener el nivel de tensión durante largos tramos, con players que nada aportan –absolutamente nadie echará de menos a Willy Hernangómez, que ha dicho adiós mirando a las musarañas a lo largo de cuatro minutos–, y con estrellas que no dieron el paso al frente aguardado –Punter, jugando para él, se desfondó anotando 26 puntos, mientras que Clyburn metió dos triples y pelillos a la mar–, poco mucho más podía llevar a cabo el equipo blaugrana que echar la visión atrás y maldecir viejas resoluciones tomadas.
Desde que los líderes del Barça eligieron no actualizar a Sarunas Jasikevicius hace tres años, el equipo fué incapaz de ganar un solo título, sin que Roger Grimau, Joan Peñarroya y Xavi Pascual pudieran mudar una inercia negativa que debería también llevarse por enfrente en los despachos a Juan Carlos Navarro, atado al club gracias al contrato de una década firmado en el momento en que se retiró como baloncestista.
Los players del Valencia Basket celebran la Liga Endesa ganada en el Palau frente al Barça. / Quique García / EFE
Pascual va a poder tener una plantilla a su gusto en Dubai, alejado de las penurias de un club donde le dejaron claro –más con las acciones que con las palabras – que el baloncesto, histórica sección deficitaria y con nulo apego por parte del presidente, proseguiría siendo un mero apéndice en un club que está para otras cosas.
Fue una triste despedida para demasiados , no solo para Xavi Pascual, que si bien se hundió en la Euroliga, ha podido por lo menos exprimir lo que tenía llevando al Barça a la final de la ACB. Jan Vesely, que anunció su retirada, jugó su último partido en el Palau. Se dejó la vida, como siempre y en todo momento logró en el momento en que luchaba contra su propio cuerpo. También terminan contrato su compatriota Tomas Satoransky, que rompió a llorar , además del citado Willy Hernangómez –un alivio para el club–, Nico Laprovittola, que nunca sobró pese a sus problemas físicos, y medianías que en otros tiempos jamás habrían tenido un hueco en el equipo , como Myles Cale, Youssoupha Fall o Miles Norris.
Qué decir del partido. Jean Montero, el gran dominador de la serie, dejó hacer a Taylor hasta su colérica irrupción en el tercer cuarto, en el momento en que el Barça por el momento no ha podido más que rendirse. "Fuimos al máximo , pero no nos dio para más ", resolvió Pascual. Él conoció una sección que ya no existe.


